lunes, 29 de octubre de 2012


El tiempo de alejarme me lastima una vez más.
Abrázame un rato.
Yo voy a estar muy lejos, te lo pido por piedad:
No me olvides.

lunes, 22 de octubre de 2012




Ríe mirando hacia el cielo en el que la contaminación ha barrido todo rastro de estrellas y nublado la visión de la oronda luna llena. Ríe y su pecho se sacude al ritmo de carcajadas y envidio el aire que se escabulle rumbo a sus pulmones con cada irregular bocanada y que allí se estremece con las vibraciones de su risa.

A su impecable blanco y a su rotundo negro se añade ahora el limpio escarlata que surca su mejilla y aquel morado que había descubierto en sus labios el día que le conocí, siembra su cuerpo de hematomas.

Sus eternos pantalones se han rasgado y dejan sugerentes retazos de sus interminables piernas.

Apoyada sobre un codo, contemplo maravillada el ritual de sus carcajadas, grabando a fuego en mi celebro cada ruta trazada por su sangre, cada nueva tensión de su vientre.

Se apacigua, deslizándose al sosiego y calma suavemente y aún con el resto del episodio pasado curvando sus labios en una breve sonrisa; me mira, con un suspiro rondando en su pecho.

Me mira y él mismo desaparece para solo quedar los densos latidos de mi corazón y sus pupilas enlazándome al suyo cada vez más fuerte, más cálido.


lunes, 8 de octubre de 2012








¿No serás tú? ¿No serás tú?
Quizás no importa el sitio y eso está de más.

Ahora me escondo y me observo y te puedo decir:
Yo mataré monstruos por ti,
sólo tienes que avisar.