miércoles, 13 de noviembre de 2013




Y ahora ya no puedo prestarte mi abrigo,
Ni quitarte la ropa,
ni sudar contigo,
ni perder la calma y decirte las cosas que nunca te he dicho.

Y ahora ya no puedo prestarte mis alas,
ni subirte la falda,
ni cogerte con vicio.

Ahora da lo mismo reírse de todo que llorar por nada.


lunes, 11 de noviembre de 2013

Ser extranjero


Pasan los años y uno aprende, se adapta, se sabe las normas, deja poco a poco de sentirse extranjero. Pero si tienes algo de decencia tu corazón tienes que estar con los que todavía lo son. Porque bastaría que un infortunio cualquiera te hiciera huir a otro lado del mundo, sin papeles, sin casa, sin oficio, sin nombre.


En un mundo lleno de patrias hostiles y patriotas fanáticos o directamente homicidas, mis compatriotas de verdad son los extranjeros.

Antonio Muñón Molina