Pasan los años y uno aprende, se adapta, se sabe las normas,
deja poco a poco de sentirse extranjero. Pero si tienes algo de decencia tu corazón
tienes que estar con los que todavía lo son. Porque bastaría que un infortunio
cualquiera te hiciera huir a otro lado del mundo, sin papeles, sin casa, sin
oficio, sin nombre.
En un mundo lleno de patrias hostiles y patriotas fanáticos
o directamente homicidas, mis compatriotas de verdad son los extranjeros.
Antonio Muñón Molina
miércoles, 30 de octubre de 2013
Grita el cielo,
muerde el aire.
La niebla que se enreda en los tobillos,
el calor que desaparece entre los labios.
La vida que se duerme un poco,
Los minutos que son más densos,
El amor que se estremece,
Los huesos que se parten en dos,
Los porqués que se enfrían.
Y las botas húmedas,
Y el mundo gris,
Y la no presencia,
Y la ausencia,
Y el ardor frío.
Oigo tu corazón. El que me diste alguna mañana, muy temprano.
No lo cuide muy bien. Se me cayó varias veces en el camino. Pero siempre volví
a buscarlo.
Oigo tu respirar. Sé que hice que tu aliento se congelara
muchas veces. No se me dio bien velar por tus pulmones, vigilar los temblores
de tu pecho. Pero amé cada bocanada, cada sollozo.
Veo tus ojos. Sé que los deshice, sé que los quemé.
Perdóname. Congele tus pestañas, hice arder tus pupilas. Pero sé me de memoria
las líneas de tus iris, las arrugas en las esquinas de tus párpados al
sonreírme.
Toco tus mejillas. Las encharqué, probé la sal de tus lágrimas
que me endulzó el corazón y me marcó el alma. Pero adoré cada peca sobre la
piel pálida.
Perdóname. Yo lo hice contigo. Cuando me mordías el corazón,
cuando me arrancabas la respiración, cuando deshacías mis ojos, cuando
golpeabas mis mejillas.
Perdóname y vuelve. Que voy a quererte menos pero voy a
hacerlo mejor. Ahora sé cómo.
Y si me dejas, destrozaré a quien te lastime los latidos, a quien te
moleste al respirar, a quien agüe tus ojos, a quién magulle tus mejillas.
martes, 16 de julio de 2013
Pensaste que me iba a quebrar y subiste tu apuesta.
medio rica
medio culta
entre lo que cree ser y lo que es
media una distancia medio grande
Desde el medio
mira medio mal
a los negros
a los ricos
a los sabios
a los locos
a los pobres
Si escucha a un Hitler
medio le gusta
y si habla un Che
medio también
En el medio de la nada
medio duda
como todo le atrae
(a medias)
analiza hasta la mitad
todos los hechos
y (medio confundida)
sale a la calle con media cacerola
entonces medio llega a importar
a los que mandan
(medio en las sombras)
a veces, sólo a veces, se da cuenta
(medio tarde)
de que la usaron de peón
en un ajedrez que no comprende
y que nunca la convierte en Reina
Así, medio rabiosa
se lamenta
(a medias)
de ser el medio del que comen otros
a quienes no alcanza
a entender
ni medio
“¿La gente está loca? No, la gente está manipulada.”
"Porque es tocando fondo, aunque sea en la amargura y
la degradación, donde uno llega a saber quién es, y donde entonces empieza a
pisar firme."
domingo, 7 de abril de 2013
"A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto,
y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante."
Oscar Wilde
miércoles, 20 de marzo de 2013
Si fuera Dios sólo haría tu imagen
Una y mil veces por verte crecer
Quiero que seas mi único equipaje
Y tus bostezos el amanecer.
Si fuera tiempo te daría 100 vidas
Pero una de ellas sería para mi
Nadie sabrá el sentido del mundo
Sin cuatro cositas al menos de ti.
Si fuera sombra de ese cuerpo tuyo
Proyectaría también tu sabor
Y cuando oscuro ya nadie me viera
Te comería en una canción.
Es el momento de estar de pie
O perder el equilibrio.
lunes, 18 de marzo de 2013
sábado, 16 de marzo de 2013
Por solo un segundo de verdad en tus mentiras
Te pondría el mundo boca abajo sobre el regazo.
Podría darte la última bocanada del crepúsculo,
Deshojaría por ti las sucias colinas del futuro.
Te conseguiría el último brillo de la tarde
y lo encerraría para tu eternidad entre cristales ámbar.
Por un único segundo de cruda realidad sobre tu lengua,
por que me dieras la profundidad oscura de tus sienes
y el manual para descifrar tus pestañeos.
¿Quieres mi sangre latirte en las manos?
Yo te la doy, mi amor, es tuya.
Pero solo hoy, apartarme las cortinas,
Déjame ver el mundo tal y como nos lo pintaron.
Hoy que todo ha amanecido febril y desolado,
hoy que los viejos lobos me aúllan,
no puedo mantener sobre los hombros el dulce embuste de tus dedos.
viernes, 8 de marzo de 2013
"Y te echo de menos, de menos, de menos.
Espacio vacío de mi corazón.
Camino deprisa
ni busco ni encuentro,
ni paso ni quiero,
ni tengo ni doy."
Para ti, si Dios existe.
Para Carlos, si lo quiere.
Se nos apagaron los murmullos felices de la infancia
y con tu partida, todos despertamos un poco,
Como si la burbuja en la que nos sumías estallara de pronto.
El mundo se hizo más cruel, más frío. Y nosotros estábamos solos.
Por primera vez, nos sentimos solos.
La cama de hospital volvió a ser una cama de hospital
Y la sala de espera ya no esperaba nada.
Eramos adultos. Horrorosamente adultos.
Heredamos el dolor y las culpas.
Y pesaban.
La certeza del "nunca más" apareció por primera vez en nuestras cabezas.
Se extinguió para siempre el olor de tus abrazos
y tus caricias ásperas.
Ya no era posible la abstracción del mundo,
Aquella forma tuya de llevarnos a donde tu mente volaba, se fue también, contigo.
De pronto ya no había nada entre nosotros y el mundo.
Nada que nos protegiera de la realidad que quemaba y dolía.
Que solos nos dejaste,
en la ridícula trinchera de una guerra que no es la nuestra,
ni la de nadie.
Que lección nos diste.
Prometemos no dejar de ser un poco niños nunca
Y cuando nos raspemos las rodillas o la vida nos arañe,
Recordaremos la seguridad que encontramos tras tus piernas,
tus dedos en nuestros rizos, consolando y protegiendo.
Ojalá pudiéramos darte las gracias.
Ojalá pudiéramos decir las cosas que nunca dijimos.
Ojalá si pudiéramos hacerlo, nos entendieras,
en alguno de aquellos minutos de lucidez escalofriantes.
Descansa merecidamente; tus niños te quieren acá abajo,
cada uno a un lado del telón de acero.
martes, 22 de enero de 2013
"Querido profesor, mi hijo tiene que aprender que no
todos los hombres son justos ni todos son veraces. Enséñele que por cada
villano hay un héroe, que por cada egoísta hay un generoso. También enséñele
que por cada enemigo hay un amigo y que más vale moneda ganada que moneda
encontrada. Quiero que aprenda a perder y también a gozar correctamente de las
victorias. Aléjelo de la envidia y que conozca la alegría profunda del
contentamiento. Haga que aprecie la lectura de buenos libros sin que deje de
entretenerse con los pájaros, las flores del campo y las maravillosas vistas de
lagos y montañas. Que aprenda a jugar sin violencia con sus amigos. Explíquele
que vale más una derrota honrosa que una victoria vergonzosa. Que crea en sí
mismo, en sus capacidades, aunque quede solito y tenga que lidiar contra todos.
Enséñele a ser gentil con los buenos y duro con los perversos. Instrúyalo a que
no haga las cosas porque simplemente otros lo hacen; que sea amante de los
valores. Que aprenda a oír a todos pero que a la hora de la verdad decida por
sí mismo. Enséñele a sonreír y a tener el humor cuando esté triste. Y enséñele
que a veces los hombres también lloran. Enséñele a ignorar los gritos de las
multitudes que sólo reclaman derechos sin pagar el costo de sus obligaciones.
Trátelo bien, pero no lo mime ni lo adule. Déjelo que se haga fuerte solito.
Incúlquele valor y coraje pero también paciencia, constancia y sobriedad.
Transmítale una fe firme y sólida en el Creador. Teniendo fe en Dios también la
tendrá en los hombres. Entiendo que le estoy pidiendo mucho pero haga todo
aquello que pueda."
Abrahan Lincoln, 1820
miércoles, 16 de enero de 2013
lunes, 7 de enero de 2013
"No sabéis lo que decís; el colibrí no es un pájaro cualquiera.
Su corazón late a mil doscientas pulsaciones por minuto. Mueve las alas ochenta veces por segundo. Si no se le dejara mover las alas, moriría en menos de diez segundos.
Esto no es un pájaro cualquiera; es un puñetero milagro.
Han estudiado como mueven las alas a cámara lenta. Y, ¿sabéis qué han visto? Lo hacen siempre con los extremos de las alas. ¿Sabéis que simboliza un ocho tumbado en matemáticas? El Infinito."