"-La cabeza alta-dijó él de pronto, acariciandole el brazo.
-¿Qué?-preguntó ella, sin entender.
Él la dejó sola en el ascensor mientras recoría con los ojos a la menuda morena que le esperaba en la puerta de salida. Lanzó una última mirada hacía ella, sonriendo.
-Luchaste, amaste y perdiste. La cabeza bien alta.
Viéndole caminar y abrazar a la muchacha, ella también sonrió mientras las puertas del ascensor se cerraban."
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